El presidente salvadoreño competirá en las elecciones de febrero de 2027 luego de que una reforma constitucional aprobara la reelección presidencial indefinida y ampliara el período de gobierno a seis años.
San Salvador, El Salvador. El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, fue proclamado como candidato presidencial del partido oficialista Nuevas Ideas para buscar un tercer mandato consecutivo en las elecciones previstas para febrero de 2027.
Bukele, de 44 años, fue el único aspirante en las elecciones internas de la organización política y recibió el respaldo de la militancia para encabezar nuevamente la fórmula presidencial, acompañado por el actual vicepresidente Félix Ulloa.
Su nueva candidatura es posible tras la reforma constitucional aprobada en julio de 2025 por el Congreso, dominado por el oficialismo, que eliminó el límite de reelecciones consecutivas, amplió el mandato presidencial de cinco a seis años y suprimió la segunda vuelta electoral.
Alta popularidad impulsada por la seguridad
Desde su llegada al poder en 2019, Bukele ha mantenido elevados niveles de aprobación ciudadana, impulsados principalmente por su política de seguridad y la ofensiva contra las pandillas.
Bajo un régimen de excepción vigente desde 2022, su Gobierno sostiene haber desarticulado las estructuras de la Mara Salvatrucha (MS-13) y Barrio 18, reduciendo los índices de homicidios a mínimos históricos en un país que durante años fue considerado uno de los más violentos del mundo.
«Ha sido un cambio significativo. Antes teníamos miedo. Vamos a apoyarlo los cinco, diez o quince años que quiera permanecer. Es el único que puede darnos esta tranquilidad», expresó a la agencia AFP Julio Flores, comerciante de San Salvador.
Críticas por el impacto en la democracia
La nueva candidatura también ha generado cuestionamientos por parte de la oposición y de organizaciones nacionales e internacionales de derechos humanos.
Sectores opositores sostienen que la reforma constitucional representa un retroceso democrático al permitir la reelección indefinida y concentrar aún más el poder en el Ejecutivo.
«Aunque ha habido avances en materia de seguridad, no es bueno para la democracia que Bukele vuelva a ser candidato», afirmó el transportista Miguel Hernández en declaraciones a AFP.
La reelección presidencial ya había generado controversia en 2024, cuando la Sala de lo Constitucional habilitó a Bukele para buscar un segundo mandato, pese a que diversos artículos de la Constitución salvadoreña establecían restricciones a la reelección inmediata.
Cuestionamientos por derechos humanos
Diversas organizaciones, entre ellas Amnistía Internacional, Human Rights Watch, Cristosal y Socorro Jurídico, han denunciado que el régimen de excepción ha estado acompañado de detenciones arbitrarias, restricciones a libertades fundamentales y presuntas violaciones de derechos humanos.
Los críticos del Gobierno también señalan que Bukele concentra el control de instituciones clave del Estado, como la Asamblea Legislativa, el sistema judicial y la Fiscalía General.
En el ámbito internacional, la administración salvadoreña recibió críticas en 2025 por la detención de 252 ciudadanos venezolanos deportados desde Estados Unidos y recluidos durante varios meses en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), quienes posteriormente denunciaron haber sido víctimas de abusos y malos tratos.
Pese a esas críticas, Bukele mantiene una popularidad superior al 85 %, según diversas encuestas, y continúa siendo una de las figuras políticas con mayor respaldo en América Latina, especialmente por su estrategia de combate contra las pandillas y su estrecha relación con el presidente estadounidense Donald Trump.


















