La Albiceleste respalda a su capitán dentro y fuera de la cancha, mientras una generación que creció admirándolo busca regalarle un histórico segundo título mundial antes de su despedida.
La selección de Argentina continúa mostrando una sólida unión en torno a Lionel Messi, cuyo liderazgo trasciende el terreno de juego y se ha convertido en el principal motor de un grupo que aspira a conquistar su segundo Mundial consecutivo. Para muchos de los actuales integrantes del plantel, el capitán fue primero un ídolo de la infancia y hoy es un compañero con el que comparten el objetivo de cerrar una era histórica con otro título para la Albiceleste.
El respaldo al astro argentino quedó reflejado tras la sufrida victoria sobre Egipto en los octavos de final, cuando todos los jugadores se reunieron para abrazarlo después de verlo emocionado. El mediocampista Leandro Paredes resumió el sentir del equipo al afirmar que el gesto buscaba demostrarle que estarán a su lado hasta el final y que desean retrasar lo más posible el momento de su despedida de la selección.
Ese vínculo también se expresa en pequeños detalles, como el uso por parte de toda la plantilla de zapatillas inspiradas en Messi, un homenaje simbólico que refleja la admiración y el respeto que despierta el capitán entre sus compañeros. Casos como el de Enzo Fernández, quien hace una década le pidió públicamente que no abandonara la selección tras perder tres finales consecutivas, ilustran el camino recorrido. Hoy ambos comparten vestuario y celebran juntos una Copa del Mundo y dos títulos de la Copa América, en un equipo que, bajo la dirección de Lionel Scaloni, confía en que la unidad y el liderazgo de Messi sean la clave para seguir avanzando hacia un nuevo campeonato mundial.


















