El presidente de Estados Unidos afirmó que no firmará la histórica legislación sobre vivienda como medida de presión para que el Senado apruebe su propuesta de reforma electoral, una iniciativa que ha generado fuertes críticas por su posible impacto en millones de votantes.
Washington, Estados Unidos.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró que no firmará el proyecto de ley de vivienda aprobado por el Congreso mientras el Senado no dé luz verde a la Ley «Save America», una de sus principales iniciativas de reforma electoral. A través de un mensaje publicado en su red social Truth Social, el mandatario aseguró que utilizará la legislación sobre vivienda como mecanismo de presión para impulsar una propuesta que endurece los requisitos de registro y participación en las elecciones federales.
La Constitución estadounidense establece que el presidente dispone de diez días, excluyendo los domingos, para firmar o vetar un proyecto de ley una vez recibido desde el Congreso. Si transcurre ese plazo sin que el mandatario adopte alguna de esas acciones, la legislación entra automáticamente en vigor. En este caso, la ley de vivienda comenzará a regir este sábado si Trump no ejerce un veto formal.
La normativa sobre vivienda es considerada la reforma más importante en ese sector en más de tres décadas, ya que busca aumentar la oferta habitacional, facilitar la construcción de nuevas viviendas y reducir las trabas regulatorias. El proyecto fue aprobado con respaldo de legisladores demócratas y republicanos, convirtiéndose en uno de los acuerdos bipartidistas más relevantes del período.
Sin embargo, la estrategia del presidente ha encontrado resistencia incluso dentro de su propio partido. Dirigentes republicanos en el Senado han advertido que no cuentan con los votos suficientes para aprobar la reforma electoral «Save America». Por su parte, legisladores demócratas y organizaciones defensoras de los derechos civiles sostienen que la propuesta impondría mayores restricciones al derecho al voto y podría afectar de forma desproporcionada a minorías, personas de bajos ingresos y otros sectores vulnerables del electorado.


















