La incertidumbre generada por la política arancelaria del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, podría tener un impacto mayor sobre las economías de América Latina durante 2026, advirtió el secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), José Manuel Salazar-Xirinachs.
En declaraciones a la AFP, Salazar-Xirinachs explicó que los aranceles impuestos por Washington ya han afectado a varios países de la región, aunque el impacto durante 2025 no ha sido tan severo debido a que otras economías competidoras también han enfrentado medidas similares.
“Lo que pasa es que también ha golpeado a otros países competidores, entonces el efecto neto no ha sido tan negativo”, señaló el funcionario.
Sin embargo, estimó que los efectos podrían intensificarse el próximo año. “No fue tan negativo en el 2025, pero sí esperamos que en el 2026 va posiblemente a pegar un poco más”, afirmó.
Desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, Trump ha aplicado una política comercial basada en aranceles de amplio alcance, afectando tanto a aliados como a países considerados competidores de Estados Unidos.
La incertidumbre aumentó en julio, cuando Washington anunció nuevos aranceles generalizados de entre 10 % y 12,5 % para 60 socios comerciales.
Salazar-Xirinachs sostuvo que, además del impacto directo de los aranceles, la incertidumbre derivada de los constantes cambios en la política comercial representa un desafío adicional para las economías latinoamericanas.
A este escenario se suma la tensión geopolítica y la guerra entre Estados Unidos e Irán, que ha generado bloqueos en el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el transporte mundial de energía y otros productos básicos.
Pese a este panorama, el secretario ejecutivo de la Cepal destacó la resiliencia de la economía mundial, impulsada en parte por el fuerte crecimiento de las inversiones relacionadas con la inteligencia artificial.
La Cepal tiene previsto presentar este jueves nuevas proyecciones económicas para América Latina y el Caribe correspondientes a 2026 y 2027. En abril, el organismo de Naciones Unidas había estimado un crecimiento regional de 2,2 %.
América Latina envejece a un ritmo acelerado
Durante su participación en la sexta reunión sobre Población y Desarrollo de América Latina y el Caribe, celebrada en Montevideo, Salazar-Xirinachs también alertó sobre otro desafío estructural: el rápido envejecimiento de la población.
El economista señaló que la región enfrentará este proceso al doble de velocidad que Europa, lo que obligará a los gobiernos a transformar sus políticas sociales y económicas.
Se estima que en 2026 América Latina y el Caribe cuentan con unos 101 millones de personas mayores de 60 años, equivalentes al 15 % de la población. Para 2050, esa proporción podría alcanzar el 25 %.
Ante esta transformación demográfica, la Cepal plantea aumentar la inversión en redes de cuidado y crear nuevas oportunidades laborales para las personas mayores de 60 años.
Asimismo, Salazar-Xirinachs consideró que enfrentar el envejecimiento de la fuerza laboral requerirá mayores inversiones en innovación y productividad, con el objetivo de sostener el crecimiento económico de la región.


















