Las medidas eliminan límites de compra, amplían las comercializadoras autorizadas y permiten nuevas formas de importación, ensamblaje y comercialización de vehículos, en un intento por dinamizar el sector automotor de la isla.
La Habana, Cuba. — El Gobierno cubano anunció nuevas regulaciones que flexibilizan la importación, venta y transferencia de propiedad de vehículos de motor, remolques y semirremolques, como parte de un paquete de reformas económicas y sociales destinadas a modificar el funcionamiento de varios sectores de la economía nacional.
El ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, informó que las disposiciones fueron publicadas en la Gaceta Oficial e incluyen los Decretos 122 y 163, además de resoluciones relacionadas con importadores, comercializadoras, precios, impuestos, requisitos técnicos y procedimientos aduaneros.
Las nuevas normas entrarán en vigor el próximo 11 de agosto y forman parte de las 176 reformas económicas y sociales aprobadas por el Partido Comunista de Cuba y el Gobierno para impulsar una mayor descentralización económica.
Eliminan límite de compra de vehículos
Entre los principales cambios destaca la eliminación del límite que permitía adquirir únicamente seis vehículos en un período de cinco años para personas naturales y jurídicas mediante comercializadoras autorizadas.
Asimismo, se amplía la cantidad de entidades autorizadas para comercializar vehículos y se permitirá que extranjeros con residencia temporal, provisional o inmobiliaria puedan adquirir vehículos nuevos o usados en esas empresas.
Las regulaciones también autorizan la importación directa, sin fines comerciales, de triciclos de combustión de hasta 250 centímetros cúbicos y vehículos eléctricos acompañados de sistemas de carga mediante fuentes renovables de energía.
Nuevas reglas para compraventas e impuestos
Las operaciones de compraventa entre particulares deberán formalizarse ante notario y realizarse mediante cuentas y medios de pago autorizados por el Banco Central de Cuba, incluyendo tarjetas nacionales e internacionales.
El pago en efectivo quedará excluido de estas transacciones.
Los impuestos podrán pagarse en pesos cubanos o en la moneda convertible utilizada para formalizar la operación, aplicando la tasa oficial vigente.
Impulso al ensamblaje de vehículos eléctricos
Las nuevas disposiciones también abren la posibilidad de que personas jurídicas no estatales puedan ensamblar y comercializar vehículos eléctricos como ciclomotores, motocicletas, triciclos y automóviles.
Además, se permitirá de forma regulada el ensamblaje y fabricación por parte de entidades estatales o mixtas autorizadas, mientras que el recién creado Comité Evaluador de Medios Automotores tendrá la función de aprobar las marcas y modelos que podrán comercializarse en el país.
Como incentivo al uso de energías limpias, los vehículos eléctricos adquiridos junto con sistemas de carga mediante fuentes renovables quedarán exentos del impuesto especial de venta.
Medidas para fortalecer el transporte público
El ministro Rodríguez Dávila explicó que también se reducirá el impuesto especial aplicado a ómnibus y microbuses, pasando del 20 % al 12 %.
En el caso de vehículos ensamblados en Cuba, el impuesto será del 7 %, mientras que los modelos eléctricos tendrán una tasa reducida del 5 %.
La medida busca favorecer la recuperación del transporte público, uno de los sectores más afectados por la crisis económica que atraviesa la isla.
Más de 35 mil vehículos vendidos en 2026
Según datos oficiales, durante este año hasta junio se habían vendido en Cuba 35,494 vehículos de motor, de los cuales el 65 % eran de combustión, el 5 % híbridos y el 30 % eléctricos.
Cerca del 70 % correspondió a ciclomotores, motocicletas y triciclos.
En cuanto a las importaciones realizadas directamente por personas mediante equipaje no acompañado o envíos, se contabilizaron 41,963 vehículos, incluyendo 19,443 motocicletas y ciclomotores eléctricos y 22,520 de combustión.
Las reformas llegan en medio de una profunda crisis económica en Cuba, marcada por una contracción estimada del 15 % entre 2020 y 2025, atribuida por las autoridades a factores como la pandemia, las sanciones estadounidenses y dificultades internas en materia monetaria y económica.


















