Agricultores aseguran que las importaciones masivas, el aumento de los costos de producción, los bajos precios y el endeudamiento están llevando al sector a una de las peores crisis de su historia, con pérdidas millonarias y miles de empleos en riesgo.
Constanza, La Vega.– Los productores agrícolas de Constanza afirmaron que atraviesan una de las etapas más difíciles de las últimas décadas debido al impacto de las importaciones masivas de alimentos, el incremento constante en los costos de producción, la caída de los precios de venta y el creciente endeudamiento que enfrenta el sector.
Los agricultores sostienen que esta combinación de factores ha provocado pérdidas millonarias y amenaza la permanencia de cientos de familias que dependen exclusivamente del trabajo en el campo.
Julián Reyes Castillo, productor de la zona, calificó las importaciones como el principal problema que enfrenta la agricultura dominicana, al considerar que permiten el ingreso de grandes volúmenes de productos extranjeros precisamente cuando las cosechas nacionales llegan al mercado.
«Prácticamente es el fracaso de los agricultores de la República Dominicana», expresó, al asegurar que mientras miles de productores registran pérdidas, un reducido grupo de importadores concentra los beneficios del negocio.
Como ejemplo de la crisis, reveló que este año él y su socio, Manuel Ortiz, perdieron más de 6,000 sacos de zanahoria y alrededor de 150,000 repollos, debido a que los precios de venta se desplomaron tras la llegada de mercancías importadas.
Explicó que producir un repollo cuesta entre RD$12 y RD$13, pero en ocasiones el mercado apenas paga RD$2 por unidad, haciendo imposible recuperar la inversión realizada.
Los productores aseguran que anteriormente podían almacenar parte de sus cosechas hasta que mejoraran los precios, pero afirman que actualmente esa estrategia dejó de funcionar porque cada vez que un producto comienza a valorizarse ingresan nuevas importaciones que vuelven a derrumbar el mercado.
Costos de producción disparados
A la competencia de los productos importados se suma el aumento sostenido de los costos agrícolas.
Reyes Castillo explicó que sembrar una tarea de papa requiere actualmente una inversión de entre RD$55,000 y RD$60,000, incluyendo semillas, fertilizantes, preparación del terreno y agroquímicos.
Sin embargo, mientras el precio justo debería situarse entre RD$45 y RD$50 por kilogramo, muchos agricultores se ven obligados a vender la producción por apenas RD$25, registrando pérdidas importantes.
La situación también afecta a otros cultivos.
En el caso de la zanahoria, un saco de 100 libras ha llegado a comercializarse por apenas RD$400, equivalente a RD$4 por libra, una cifra que, según los productores, apenas cubre los gastos de cosecha y transporte.
Endeudamiento creciente
Las pérdidas acumuladas han obligado a numerosos agricultores a recurrir a préstamos para mantener sus fincas en funcionamiento.
Según Reyes Castillo, muchos productores no han recuperado ni el 20 % de lo invertido durante el último año.
«El que invirtió un millón no ha recuperado ni cien mil pesos», aseguró.
Aunque reconocen el apoyo del Banco Agrícola, explican que los procesos de aprobación de créditos suelen ser lentos, lo que obliga a muchos agricultores a financiarse mediante bancos comerciales o prestamistas privados con intereses más elevados.
Algunos cultivos dejan de sembrarse
La incertidumbre también está modificando las decisiones de producción.
Muchos agricultores han optado por no sembrar ajo este año por temor a nuevas pérdidas, mientras que grandes cantidades de cebolla permanecen almacenadas desde marzo y abril porque los precios actuales no justifican siquiera el costo de cosecharla.
Insumos cada vez más caros
Los productores también denunciaron el fuerte incremento en el precio de los insumos agrícolas.
Un sobre de semilla de zanahoria, suficiente para sembrar cuatro tareas, alcanza actualmente los RD$69,000.
Al sumar fertilizantes, pesticidas, combustible y mano de obra, sembrar cuatro tareas puede requerir una inversión cercana a RD$150,000, monto que consideran prácticamente imposible de recuperar con los precios actuales del mercado.
Un municipio que depende del campo
Los agricultores recordaron que Constanza depende casi exclusivamente de la actividad agrícola, ya que gran parte de la economía local gira alrededor de la producción de alimentos.
«Aquí no hay industrias. Todo lo que se mueve es por la agricultura«, afirmó Reyes Castillo.
Los productores hicieron un llamado a las autoridades para revisar la política de importaciones, proteger la producción nacional y adoptar medidas que permitan recuperar la rentabilidad del campo, advirtiendo que, de mantenerse la situación actual, cientos de agricultores podrían abandonar definitivamente la actividad agrícola.


















